Amor es cuando cesa la lluvia

Jun Mayuzuki

[Ediciones Tomodomo]

Reconozco que el planteamiento de este manga me horrorizó al leerlo, sin embargo, el dibujo me gustaba tanto que decidí darle una oportunidad. Lo siguiente que hice fue comerme mis prejuicios con patatas porque no podía haberme hecho una primera impresión más equivocada.

Amor es cuando cesa la lluvia nos habla de Akira Tachibana, una estudiante de 17 años que trabaja a tiempo parcial en un restaurante familiar. Además, está enamorada de su jefe de 45 años y un día decide confesar sus sentimientos. Y él la rechaza.

Este manga, contrario a lo que pudiera parecer, no es romántico. El romance no es la pieza central de la historia sino la evolución de la propia Akira y los personajes que la rodean, resultando un manga más cercano al slice of life. Dicho esto, cabe recalcar la caracterización de Akira, una chica arisca y algo fría pero honesta con sus sentimientos, un personaje complejo y refrescante. Como contrapunto tenemos al señor Kôndo, su jefe, despistado y dulce, con una personalidad muy poco típica en un hombre de 45 años pero que funciona perfectamente dentro de este manga. Acompañándolos nos encontramos con el resto de trabajadores del restaurante de Kôndo, un cocinero ligón, otro más atolondrado y una camarera adorable, y con la antigua compañera de atletismo de Akira, la cual le pedirá que vuelva a competir con ella.

El dibujo de Jun Mayuzuki se asemeja a lo que nos suele acostumbrar el shojo y el josei, viñetas con pocos fondos que se concentran más en las expresiones y sentimientos y personajes estilizados. El trazo es muy fino y delicado y casa muy bien con la historia.

El romance no es la pieza central de la historia sino la evolución de la propia Akira y los personajes que la rodean

Amor es cuando cesa la lluvia es un manga acogedor y calentito como una sopita en invierno, todos los personajes son carismáticos y tiene la dosis justa de humor que lo aligera todo. Al final les he cogido cariño a todo el mundo y me va a dar mucha pena despedirme cuando llegue el final. Pero bueno, en algún momento tendrá que cesar la lluvia.